Vladyslav Buialskyi (1997, Ucrania) es el bajo-barítono ucraniano ganador del Primer Premio de la 63.ª edición del Concurso Tenor Viñas. Una vez finalizado el Concurso, el equipo ha podido conversar con él para conocer qué hay detrás de este primer premio.
— Una vez finalizado el Concurso, ¿cómo estás?
Estoy muy feliz, todavía no puedo creer que haya sucedido, parece un sueño.
— ¿Cómo te iniciaste en el mundo de la ópera lírica y cuándo decidiste dedicarte a ello profesionalmente?
Empecé a cantar en mi infancia con mi abuela, pero me enfoqué más en el canto operístico quizá en mi último año de escuela, tuve un encuentro especial con una persona muy importante que me ayudó muchísimo en mi vida -y a quien sigo estando muy agradecido-, y fue ese el momento en el que cambié mi decisión de estudiar arquitectura por la de convertirme en cantante de ópera.
— ¿Cuáles dirías que son tus papeles soñados?
Por ahora, Fígaro, que es un papel realista en Le nozze di Figaro, y me gustaría poder interpretarlo en un futuro cercano. Pero el papel que realmente sueño y que todavía no puedo hacer es Filippo en Don Carlo.
— ¿Qué consejo darías a futuros concursantes?
Que crean en ellos mismos, que se presenten al concurso y que lo intenten aunque el resultado no sea positivo en un inicio ya que sigue siendo una experiencia en sí y puede ayudar a crecer como artista y también como persona. Además, es especialmente importante tener una buena salud mental en esta carrera. De nuevo, que crean en ellos mismos, porque hace seis años yo estuve en el Concurso, llegué a la final, no gané ningún premio, y años después, aquí estoy otra vez y he ganado el primer premio. Nunca había ganado premios antes en grandes concursos internacionales y ahora he conseguido el primero aquí. Es un gran paso fruto del trabajo, es importante creer en uno mismo, superar los pensamientos negativos, opiniones y demás, y ser feliz donde se está.
— En tres palabras, ¿cómo definirías el Concurso Tenor Viñas?
Prestigioso, inspirador y transformador.